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Qué significa capital

El Catecismo, en el número 1866, relaciona estos vicios con el origen de otras faltas. La palabra capital no decide si un acto concreto es mortal. Para esa valoración importan la materia, el conocimiento y el consentimiento, como explica el Catecismo en los números 1857–1860.

Por eso, el objetivo es recordar conductas reales y abrir un camino de conversión. Pensar que eres una persona sin remedio no ayuda a contar lo ocurrido. Pide luz a Dios, toma un período razonable desde tu última confesión y considera también lo que puedes reparar.

Los siete temas del recorrido

Encontrarás tres preguntas por tema, con situaciones del trabajo, la familia, el dinero y las relaciones. Las virtudes mencionadas ofrecen posibles direcciones de crecimiento, no una receta idéntica para todos.

  • Soberbia: reconocer la verdad y aceptar una corrección justa.
  • Avaricia: revisar deudas, abusos de necesidad y ayuda posible.
  • Envidia: reconocer el bien ajeno sin intentar perjudicarlo.
  • Ira: distinguir la emoción de amenazas o venganzas elegidas.
  • Lujuria: respetar la dignidad y vivir la castidad del propio estado.
  • Gula: considerar el consumo voluntario y el cuidado debido.
  • Pereza espiritual: revisar el rechazo deliberado del bien.

Del nombre general al hecho concreto

Decir solamente que hubo soberbia puede dejar sin explicar lo sucedido. Pregúntate si mentiste, humillaste a alguien o rechazaste una corrección verdadera. Así podrás expresar un hecho reconocible sin exagerarlo ni esconderlo detrás de una palabra abstracta.

Una misma conducta puede tener varios motivos. No necesitas contarla varias veces por aparecer en diferentes apartados. En la herramienta, responde según tu experiencia y revisa los recordatorios: son borradores editables. Puedes anotar una duda para conversar con el sacerdote sin resolverla mediante una respuesta forzada.

Distingue libertad, salud y circunstancias

El cansancio, la depresión, una discapacidad o la necesidad de descanso no son por sí mismos pereza moral. Sentir ira ante una injusticia tampoco equivale a haber elegido una agresión. Atiende a lo que realmente estaba bajo tu responsabilidad y a la libertad que tenías.

En las preguntas sobre sexualidad, diferencia la tentación de la decisión. Una imagen involuntaria o una agresión sufrida no se convierten en una falta propia. Las preguntas sobre consumo no diagnostican adicciones ni trastornos alimentarios. Si hay un problema de salud, busca atención adecuada; esta guía no indica cambiar tratamientos.

Escoge un paso posible

La humildad puede empezar por admitir una mentira; la generosidad, por devolver una deuda; la paciencia, por detener una respuesta cruel. Elige una acción proporcionada a tu situación y evita promesas que no has pensado cómo cumplir.

En la revisión final, conserva una explicación breve y verdadera. El PDF puede ayudarte a recordar, pero no certifica culpabilidad ni sustituye la confesión. Si una dificultad se repite, pide consejo sobre un paso sostenible. Si revisar listas alimenta comprobaciones repetitivas, sigue el plan de tu confesor y da por terminada una preparación razonable.

Preguntas para tu examen

Los vicios capitales ayudan a reconocer raíces de conductas pecaminosas; no convierten automáticamente cada acto en pecado mortal. Revisa decisiones concretas de tu vida adulta, sin poner una etiqueta a toda tu persona. Una emoción, una enfermedad, la discapacidad o el agotamiento no son por sí mismos pecados. Considera tu libertad y habla con el sacerdote sobre las dudas.

Soberbia y humildad

Considera una negativa concreta a reconocer la verdad o a respetar al otro. Tener capacidades o reconocer un trabajo bien hecho no es por sí mismo soberbia.

  • ¿He mentido a sabiendas para sostener la imagen de que siempre tengo razón?
  • ¿He rechazado una corrección justa porque venía de alguien a quien consideraba inferior?
  • ¿He humillado a otra persona para parecer superior?
Avaricia y generosidad

Revisa cómo buscaste dinero o ventajas a costa de otro. Cuidar las necesidades reales de tu familia también es una responsabilidad.

  • ¿He retenido a sabiendas dinero que debía devolver porque quería quedármelo?
  • ¿He aprovechado la necesidad urgente de alguien para exigirle un precio o un favor injusto?
  • ¿He negado una ayuda razonable ante una necesidad grave mientras gastaba sin medida en mis propios lujos?
Envidia y gratitud

Examina lo que hiciste ante el bien de otra persona; la primera sensación de comparación no es lo mismo que una decisión.

  • ¿He difundido críticas con la intención de perjudicar la buena fama o el éxito de otra persona?
  • ¿He negado un reconocimiento merecido porque me molestaban las cualidades de otra persona?
  • ¿He alentado deliberadamente el fracaso de alguien para sentirme mejor conmigo mismo?
Ira y paciencia

La indignación puede señalar una injusticia real. Revisa la respuesta dañina que elegiste, sin llamar pecado a toda emoción de enojo.

  • ¿He amenazado a alguien para que tuviera miedo de mi enojo?
  • ¿He seguido planeando una venganza cuando podía buscar una solución justa y segura?
  • ¿He dañado objetos o hablado con crueldad para castigar a alguien durante una discusión?
Lujuria y castidad

La castidad se vive según el propio estado de vida. Distingue la conducta elegida de la tentación, un pensamiento involuntario o una agresión sufrida.

  • ¿He buscado deliberadamente pornografía para excitarme sexualmente?
  • ¿He elegido libremente una conducta sexual contraria a la castidad correspondiente a mi estado de vida?
  • ¿He presionado a alguien para aceptar una conducta sexual después de que expresara un límite?
Gula y templanza

Considera los excesos voluntarios y sus efectos. Una enfermedad o un trastorno alimentario no se diagnostica ni se juzga con estas preguntas.

  • ¿He elegido embriagarme mientras era responsable de la seguridad de otra persona?
  • ¿He gastado en consumos que elegí libremente dinero necesario para atender a alguien que dependía de mí?
  • ¿He presionado a alguien para participar en un exceso dañino después de que me pidiera que parara?
Pereza espiritual y cuidado fiel

La acedia se relaciona con el rechazo del bien espiritual. El agotamiento, la depresión o el descanso necesario no son por sí mismos una falta moral.

  • ¿He rechazado deliberadamente la oración para no afrontar un deber de amor?
  • ¿He dejado repetidamente por indiferencia una responsabilidad que podía cumplir razonablemente en manos de otra persona?
  • ¿He rechazado un paso posible para reparar un daño solo porque no quería hacer el esfuerzo?
Usar estas preguntas en privado

Preguntas frecuentes

¿Todos los pecados capitales son automáticamente mortales?

No. Los vicios capitales describen raíces o patrones; la gravedad de un acto exige considerar sus condiciones concretas.

¿Necesito marcar algo en los siete apartados?

No. Pasa lo que no corresponda a tu experiencia. La presencia de una pregunta no afirma que hayas cometido esa falta.

¿Puedo usarlo con niños?

Estas preguntas están pensadas para adultos. Utiliza una guía infantil adecuada y no recojas las respuestas privadas de un niño.

Fuentes

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